Ratas
Ni es la primera vez ni será la última, pero no deja de ser algo lamentable, repugnante y, sobre todo, denunciable.
Como cada día, llegas al curro, metes la tarjetita en el torno de la entrada pero, vaya por Dios, el cacharro te la rechaza y no quiere que entres. Qué raro, será un error... ¿o no?
Si trabajas para CATSA lo más probable es que no sea un error sino una manera sutil de mandarte a tomar por culo.
Esto es lo que le ha pasado a Crematia, muchos la conocéis porque nos ha proporcionado algunas anécdotas de lo más cachondas para este blog.
Así son las cosas con esta gente:
Cuando voy a pasar la tarjeta, me pone "día no autorizado". Hablo con seguridad y llaman a recursos Inhumanos. Me tuvieron mas de media hora esperando en la puerta, hasta que todo el mundo habia entrado o salido del puesto de trabajo. Cuando baja la de recursos humanos, el jefe de planta y el director del centro, sin dejarme llamar a los representantes sindicales, me llevan a escondidas a una habitación donde me hacen firmar (como no conforme por supuesto) una carta de despido en la que argumentan que mi productividad ha bajado un 19.40% de la media de mis compañeros.
Cuando les pregunté fríamente cuándo me habían mentido, si en las pruebas de calidad que me hacen todos los meses, en las que me dicen que soy una de las mejores agentes en cuanto a calidad, y que tengo una media de cantidad muy buena, o en la carta donde pone todo lo contrario... me contesta el señor jefe de planta (el director estuvo todo el rato mirando el techo con cara de aburrimiento) que no me han mentido en ningún momento, que las cosas son así.
Una vez firmados los papeles, el director se larga sin haberme mirado ni a la cara, y me dicen la de recursos y el otro que si tengo pertenencias, les digo que sí y me bajan la carpeta y, sin soltarla (no vaya ser que me la fuera a llevar...), me dicen que coja mis cosas y que si no me había imaginado por qué no me iba la tarjeta... Le contesté que teniendo en cuenta que no había cobrado, que el viernes anterior habían hecho algo parecido, y que me había documentado en internet sobre la cantidad de denuncias que tenia CATSA sobre despido improcedente (con la misma técnica, tarjeta no autorizada) pues que sin poder imaginarme el motivo, sí, pensé que podía estar despedida. Pero una cosa tengo muy clara, que lo que alegan es mentira y que no va a quedar así.
No sé cuándo fue el día en que algún capullo abrió la tapa de la alcantarilla y dejó salir a todas las ratas pero... se juntaron, se hicieron fuertes, y crearon un montón de empresas de telemárketing. El exterminador que las extermine buen exterminador será.










32 comentarios:
Menudos hijos de la gran puta...
Todo mi ánimo y apoyo desde aquí para Crematia. Ojalá ratas (las de cuatro patas) se coman vivos a los de CATSA.
No, si ya lo digo yo en el curro todos los dias: "Aqui hay mas cabrones que orejas"... o como dicen en una gran pelicula: "tantos cabrones y tan pocas balas".
En fin, animate crematia! Y no dejes de darles caña!
Absolutamente repugnante, es que me pongo en el lugar de Crematia y se me abren las carnes.
Y mientras ellos viviendo la vida loca sin que nadie les meta mano:
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/sociedad-y-consumo/2007/10/26/171157.php
Lo mas gracioso es que sigo sin cobrar, y mirar a que día estamos... ¿ Alguien se anima a prender fuego a esa panda de ladrones??
Menudos cabronazos.... Todo el maldito telemarketng igual de esclavizador, joder, que parece que trabajemos en los algodonales americanos, en regimen de esclaitud!
Yo es que creo que hasta que aquí no empecemos a quemar empresas de telemarketing aquí no va a cambiar nada....
Que asco dan...Una panda de impresentables...grrrr!
ánimo Crematia!
Valiente panda de hijos de puta. Ánimo, Cremantia. Por cierto, no deberías haber firmado nada sin los del sindicato. Por lo menos hay que irse dando por culo hasta el final, aunque supongo que esta historia no acaba aquí. Por cierto, yo pongo la gasolina.
Pero que hijos de.... muy acertado el título del post... Seguro que el "acceso no autorizado" no tiene nada que ver con la huelga de hace unos días, que va.... Y me alegro que nos confirmes que esto no vaya a quedar así. Meteles una denuncia mas en el saco. Acabará por estallarles en su cara.
Los cerdos no me dejaron ni avisar al enlace sindical. De todos modos TODO lo firme escribiendo antes NO CONFORME, por lo que si hay juicio no tiene validez legal ( éso me lo aconsejaron los de ccoo) Y sí, voy a mover cielo y tierra.
Crematia, lo siento mucho. Es una verdadera putada y no me esperaba que llegaran a ese extremo de "cerdez". Seguro que esto es denunciable y no ha de quedar así.
Aunque tal vez te hayan hecho un favor ;) Ahora seguro que encuentras un empleo mucho mejor y mucho más humano.
Besos para Teleopes y Crematia,
Mun
Lo que nos narra Cremi es totalmente cierto. Estuve a su lado. RATAS??? Pobres animalitos, no compareis a esa panda mamones con las simpáticas ratitas q nada nos han hecho. Niña..., toda Graná estamos contigo y lo sabes. Te queremos, te quiero, y aquí nos tienes para ir donde haga falta, OK?
Te reconocen la improcedencia del despido? Si no es así, denúncia!! Sólo tienes 20 días para hacerlo, ah y además de no conforme si nos impiden la presencia de un delegado sindical hay que hacerlo constar tb en el finiquito o en lo que sea que nos den:"no conforme, la empresa impide la presencia de
RLT"
Mucha suerte, Crematia!
(aprovecho para deciros que llevo un tiempo sin poder postear, os pido disculpas, pero de momento me resulta imposible, aún así podéis escribir cualquier cosa al correo de telekemados por si os podemos ayudar en algo)
Saludos
El sábado llego un burofax a casa de mis padres ( no se pq no lo enviaron a la mia...) diciendo que reconocian la improcedencia y que me dejaban en el juzgado el dinero de la indemnizacion ( una mierda de dinero x cierto). Esta tarde lo hablo con el gestor, a ver que pasa con ese tema...
Dale! Vamos a meterles fuego a todos!
Me repatea este tipo de empresas que se dedican a tratar a sus empleados como basura. No me ha sucedido todavia, pero se de un colega al que le deben mas de 1000€ :S
Suerte Crematia! Espero que encuentres un curro wapo =D
animo tia,seguro q te hemos hablado,yo trabajaba en catsa granada,y no me hicieron de empresa porque habia tenido tras faltas medicas en seis meses,y ahora me alegro.
meteles un puro de mi parte.
Desgraciadamente lo que han hecho no es tan reversible... La única opción que dejan es que un juez dicte el despido como improcedente, y que obligue a la empresa a indemnizar debidamente o a readmitir. Para cubrirse las espaldas, ya te han indemnizado y han reconocido la improcedencia; y no creo que te interese la readmisión, si lo hacen así es para que les olvides. Lo sé porque en mi empresa ya se ha hecho un par de veces y poco hemos podido hacer. Como mucho, el (hipotético) juez podría ver mala fé en la empresa y ponerles una multa. Pero en fin, hay que ver esto como la posibilidad de encontrar algo mejor...
Crematia, siento mucho tu despido pero es una putada el teme del "despido improcedente" que pagando la indemnizacion te pueden largar cuando quieran, excepto si eres delegado sindical... con lo cual tienes "inmunidad" o como digo yo... eres "cascaron de huevo".
P.D.: Si tu ex-centro de trabajo era en Malaga el tema de "día no autorizado" fue sugerido por la seccion sindical de CCOO... quien quiera que se lo crea y quien no que se afilie a CCOO.
P.D.2: Que las horas sindicales de todos los meses vienen la mar de bien para levantarse tarde, tomar cafe o hacer las compras...
Tambien es extensible a Catsa Granada. (que son los mismos)
Lo mio ha sido en Granada y efectivamente no hay opción a denuncia. Me pagan 900 y pico euros de iMdemnizacion y a otra cosa... Es muy triste pensar que valemos tan poco para la empresa, pero es lo que hay,..
Gentuza.... y pensar que desde el 2002 llevaré gastadas en total algo menos de 7 horas sindicales... y luego el mal comportamiento no es de esos individuos, sino de todos los representantes de los trabajadores....
:-(
Una de las cosas que más gracia me hace de todas estas historias, sobre todo ahora en tiempos de negociación colectiva y demás pantomimas, es como nos venden la moto de lo ajustado de sus beneficios, de la necesidad de deslocalizar porque tienen que soportar muchos costes, etc, etc, etc.
Pero luego recurren a los despidos express con una facilidad pasmosa. Porque lo que te ha pasado a ti Crematia, le pasa a mogollón de gente en un montón de empresas de telemarketing. Yo trabajo para una de ellas.
Tienen que ajustar tantísimo los costes y están tan cogidos por los huevos que por eso pagan indemnizaciones a diestro y siniestro para ponernos de patitas en la calle. Porque los muy cabrones ya han cogido el truco: 900 euros a cambio de no ir al juzgado (que es lo único que les puede hacer algo de pupa) es un auténtico chollo.
Pero todo esto daría para una entrada nueva en el blog que no sé si algún día tendré el ánimo de escribir.
En fin, que por lo menos ha quedado claro que la gente de bien nos solidarizamos contigo y te deseamos muchísima suerte.
Ah, y otra cosa que ha quedado clara es que Soundtrack, afortunadamente, no es un sindicalista al uso xDDD
Saludos!!
Pues sí, es lo bueno del anonimato de intenet, que puedo contar bolas a diestro y siniestro.... eehh... digoooo....
¡¡¡¡A las barricadas!!!!!!... ejem...
:-P
donde estan los 15 dias de antelación con los que te tiene que avisar la empresa?????
animo, y espero que le salga a la empresa carísimo tu despido improcedente.
Cuanta rata anda suelta!
Joder, cuando leo en las páginas salmón aquello de que hay que abaratar el despido, no sé muy bien a qué pueden referirse. Después de esto que contáis, más barato no se despacha. ¿Será que quieren que pague el trabajador por ser despedido?
No des ideas Ruiberriz, no des ideas...
Telemarkado, en estos casos se le pasa a uno por la cabeza coger el Mauser del abuelo, de cuando el desembarco de Alhucemas, y tirarse al monte.
Pero lo más probable es que coja la maleta y tire al primer mundo. Otra vez.
Cobarde que es uno.
La verdad lo que le ha pasado a crematia es una gran putada, pero en realidad mañana podemos ser cualquiera de nosotros. Lo increible es que despues en su mismo departamento existan otras personas qe tienen los tiempos tareas más altos del mundo de estar chupandole el culo a alguna coordinadora y encima SIGUE en la empresa,pero bueno intentemos luchar contra esta panda de cabrones porque podemos con ellos que son pocos y cobardes...... crematia te digo lo mismo que pocahontas sabes que puedes contar conmigo un saludo chata.
eso digo yo!! donde están los quince días de antelación???pero como que no habías cobrado si todavía no te habían despedido???
pero que es esto??????????????
900 euros??pero cuanto tiempo llevabas en la empresa???
espero que tengas mucha mucha suerte de ahora en adelante!
Catsa-Digital Plus
Un ejemplo de ética empresarial
Queremos informaros sobre Digital Plus y de Catsa, record de ventas en 2007 (70 mil millones de beneficio, más de 2 millones de clientes) perteneciente a un emporio político-financiero que controla muchos medios de comunicación y tiene gran influencia Sus corruptelas y engaños afectan a todos los sectores con lo que se relaciona: trabajadores y consumidores. “Es un entorno de codicia y mentira que te saca lo peor de ti”, nos dice nuestro un trabajador de allí.
Empecemos con los trabajadores. Contratan trabajadores para tareas no comerciales (encuestas de post-intervención), así lo dice el contrato, y se les promete que no harán trabajo comercial, pero luego esto se incumple absolutamente aprovechando el miedo y la precariedad laboral. La empresa se nutre de contratos temporales de las ETT (1 a 3 meses), contratos sin garantía ninguna, con incertidumbre total en que ni ETTs ni empresa ni nadie parece saber nada. En todo momento existe la posibilidad de despido inmediato sin justificación, explicación ni indemnización (simplemente la tarjeta no entra en la canceladota). A eso se añade que incluye periodos de prueba de mes y medio completamente abusivos que encubren el despido libre, despidos arbitrarios sin aviso previo, sin dar la cara y sin explicaciones o por estar enfermo durante el periodo de prueba aunque lo haya testimoniado el servicio médico y aunque la enfermedad sea patente y el servicio médico lo aconseje y permita. En cambio, si uno deja el trabajo debe avisarles con una semana de anticipación o de lo contrario le quitan una semana entera de sueldo. Una técnica de despido frecuente es felicitar un día al trabajador y al día siguiente, sin previo aviso, resulta que le llaman desde una ETT para indicarle que no vuelva al trabajo. A menudo las ETTs les hacen que firmen la baja voluntaria si quieren volver a ser llamados para otros trabajos temporales, y la precariedad y la necesidad hacen el resto. En esta empresa los despidos prontos son continuos porque recibe 200 euros de los fondos públicos por cada alumno que coja para sus cursillos de formación; de ellos, 70 euros deben ser pagados al alumno si supera el periodo de prueba. El resultado es que se le despide arbitrariamente antes de cumplirse dicho periodo a fin de que la empresa gane los 200 euros completos y pueda llamar a nuevos candidatos obteniendo así nuevos 200 euros cada vez. Así el dinero público incentiva el despido rápido y arbitrario, el empleo-basura o empleo precario, la explotación por ETTs. Todos pagamos para poder ejercer un derecho constitucional a trabajar y al mismo tiempo fomentamos el paro. Es más, los poderes públicos apoyan a estas empresas cediéndoles las campañas de atención sanitaria telefónica o los de la agencia tributaria.
Algunos, unos pocos, consiguen quedarse en la empresa, pero éstos no están en absoluto seguros Tienen “contratos basura” en los que, por ejemplo, hasta que pasen 2 años les pueden echar por ponerse malo. Los trabajadores no disponen de apoya pies incluso cuando están enfermos y necesitan apoyarlos. Si por causa documentalmente justificada faltan al trabajo no se les pagan esos tres primeros días, los cuales, sin embargo, la seguridad social sí le paga a la empresa para que ellos no se queden sin sueldo esos tres días. Eso se le incauta a los trabajadores y al Estado bajo la excusa de que el convenio de ETT lo dispone así. Si quieren coger el ascensor sin tener una enfermedad certificada (por ejemplo, si ocasionalmente se encuentran mal) son reprendidos. Los incentivos son otra historia. Por faltar un día uno de los compañeros, al resto de los trabajadores que estén bajo el mismo coordinador (y a éste) le quitan parte de los incentivos (los trabajos de cada uno sean completamente distintos e independientes respecto a los demás compañeros). La idea es que los compañeros se peleen y presionen entre sí y hagan mal ambiente al compañero que se ponga enfermo y falte. Si un trabajador se pone enfermo dos días, aunque su rendimiento sea excelente y productivo el resto del mes, pierde todos los incentivos de ese periodo. Los incentivos por semana no se dan si un día no alcanzan el mínimo diario, aunque el resto de los días de la semana lo compensasen (y muchas veces no lo alcanzan porque la misma empresa los llama a formación o fallan los ordenadores, etc). No hay forma de que el trabajador controle si lo que le pagan de incentivos es lo correcto; por si acaso, nadie pregunta. En general el trabajador debe estar revisando su nómina cada mes como norma pues la empresa o la ETT no pierden oportunidad de dejar de pagar algún complemento, subida por IPC, horas extras o nocturnas, etc. Si no anda listo y lo reclama, lo pierde. Además, aunque lleven años en la empresa les pueden echar en cualquier momento bajo la excusa de “no eres competitivo” (¿tardan tantos años en darse cuenta?). La secuencia es siempre la misma, están trabajando y el coordinador les dice que recojan sus cosas y les sigan, los despiden sin poder siquiera despedirse de sus compañeros.
De la sección de Recursos Humanos (a menudo “Inhumanos” a juzgar por cómo reciben a los nuevos trabajadores insertándoles miedo) se anuncia a los trabajadores que se van a grabar sus conversaciones con los clientes, supuestamente para gestión de calidad, pero el hecho es que no se les avisa a los clientes de que están siendo grabados ni de su derecho a acceder y cancelar esas grabaciones, como es preceptivo por la ley de protección de datos. Un empleado solicita aclaración a Recursos Humanos pero le es denegado el envío del correo a esa dirección. Consulta a su superior inmediato (coordinador) que le dice que el grabar es algo puntual y que cuando no lo sea ya se avisará a los clientes, lo cual es tanto como no decir nada porque puntual o no, el caso es que se les graba sin avisar, vulnerando
la ley. Reiteradas las consultas del trabajador a un nivel superior máximo, nos dicen que cuando un cliente llama a la empresa salta un mensaje en cabecera indicando que la conversación puede ser grabada. Si es así ¿por qué se ha advertido a los clientes en otras campañas (siempre a empresas) que se les va a grabar? Además esos supuestos mensajes saltan cuando los clientes llaman pero no cuando la empresa es quien les llama (sección de emisiones), que es de donde se pedía la aclaración. Por tanto se vulnera la ley de protección de datos, se graba a los clientes sin su consentimiento.
Veamos ahora la suerte de los consumidores que aceptan ser clientes de esta empresa. Es notable que lo pactado entre el consumidor y la empresa puede variar a gusto de ésta de manera arbitraria. Uno contrata un paquete de canales de TV a un determinado precio, pero al poco tiempo, cuando muchos han sido atraídos por esos canales, DIGITAL PLUS – que estudia qué canales son los favoritos de la gente - retira algunos de ellos pese a estar contratados en ese paquete. Lo hace unilateralmente (sin consultar a los clientes) para que uno, ya acostumbrado a ese consumo, contrate paquetes de programación cada vez más amplios y más caros. A menudo se le cambian hasta dos veces a los clientes sus canales favoritos pactados a un paquete más caro, quitándoselos sin más. Se hacen falsas promesas de programación sobre todo a clientes extranjeros (rumanos, latinos) con canales o programas que luego no podrán ver.
En la publicidad engañan al consumidor porque le dicen que podrá ver completo tal serie de eventos deportivos por un módico precio con tal producto, pero para verlo, en realidad hay que comprar luego otro producto en un paquete más caro o bien pagando aparte cada encuentro deportivo en una taquilla adicional a buen precio. La empresa se escuda en que el producto vendido originalmente no es simplemente un producto sino un nombre genérico. Se juega publicitariamente con los conceptos para engañar a la gente.
Los empleados, muchas veces con la complacencia de la codicia personal de ellos (se les incentiva), reciben la consigna de vender a cualquier precio. Lo cierto es que se incita la venta y no se echa a nadie por engañar al cliente ni se le advierte; si tiene resultados, basta. Se da el caso que no respetan la muerte de una persona (dejan a un lado el que haya fallecido el titular recientemente e intentan vender a sus familiares), dan de alta sin autorización, etc. A menudo los argumentarios emplean trucos como hinchar la soberbia o ego de los potenciales clientes (“es usted un cliente muy importante para nosotros”, “valoramos su calidad como como cliente”, “ha sido usted elegido”… cuando se les dice a todos), decirles que algo es exclusivo y por tiempo limitado y encubrir sus ofertas como regalos en los que supuestamente no se paga absolutamente nada, sin aclarar que no todo es gratis. Eso es lo peor: las promociones. Si un cliente las acepta está perdido. Unas son por carta y son tremendamente abusivas. Las cartas refieren como ya puestas al cliente sin consultarle, con la excusa de que son gratis. Indica indirectamente, al no dar plazo, que son sine-die, y resulta que sí tienen vencimiento, tras el cual te empiezan a cobrar.
Les dicen a los clientes que antes de que finalice su regalo (periodo gratuito promocionado) la empresa le llamará para decidir si quieren continuar o no, antes de empezar a cobrarles. Pero muchísimas veces no lo hacen y la próxima noticia que tienen es que les empiezan a pasar recibos que les van reclamar. También les dicen que con ocasión de esa llamada podrán darse de baja pero no es así, sino que, si es que hay ese contacto, si no quieren la promoción que entonces les ofrecerán (con el aliciente de gratuidad le van subiendo de paquete que escalonadamente, antes de cada nuevo regalo, tendrán que empezar a pagar al cabo de tres meses, cosa que el argumentario de la campaña oculta cuidadosamente), tienen que llamar a un 902 donde les cobrarán mucho por la llamada y les entretendrán y dejarán en espera y al final colgarán (esas instrucciones las reciben de sus jefes los empleados de Atención al Cliente), hasta lograr que se aburran de las dificultades que han de atravesar para darse de baja.
Muchos clientes que figuran de alta tras aceptar la promoción, sostienen que “nunca di mi visto bueno para que me activaran mi contrato; sólo acepté un regalo que me ofrecían, pero nadie me dijo que eso implicara la activación de mi contrato; de hecho tengo quitada toda la instalación desde el mes de…”, “sí, recuerdo que me llamaron para ofrecerme eso, pero dejé muy claro que no lo aceptaba; dije que no claramente”. “Nunca acepté ninguna promoción, desconocía que estuviera de alta”. También figuran de alta como “acepta la promoción” casos como estos: “si, me llamaron y me dijeron que ya tenía puesta la señal gratis, pero yo dejé claro que aunque tuviera la señal no iba a conectar el aparato”; “ese día que Ud. dice que yo acepté, estaba velando a mi madre, así que seguro que yo no pude aceptar nada, ni ningún familiar puesto que vivo sola”; “en todo momento dije que no a todas las llamadas, y la prueba es que ya tenía entregado el aparato decodificador así que no podía aceptar nada” (y efectivamente consta en los bancos de datos de la empresa que ya tenía entregado el decodificador), etc. A otros les dejan creer que el regalo consiste en devolverles la programación original que tenían y no una inferior, con tal de que acepten.
Debido a las insistentes y tremendas protestas de los clientes, en una de estas campañas de captación se llegó a ordenar a los operadores que dijesen que el contrato debía reactivarse para aceptar el regalo, pero las ventas bajaron tanto que se reunió de nuevo a los operadores para decirles que no podían
decir nada de eso. La única posibilidad de que no empiecen a pasar recibos a los clientes es que éstos se den de baja antes de un determinado día. Por supuesto, el argumentario de la campaña que se da a los operadores no dice nada de esto, no dice que deban llamar antes de tal fecha para que no se les genere recibos, ni se menciona que la promoción de regalo acaba y se les va a empezar a cobrar. Eso de decirles que deben solicitar la baja (y mucho más el decirles que debe ser antes de tal fecha o darles el medio gratuito alternativo de contacto), va con la honradez de cada operador, pues nada de eso figura en el argumentario oficial de la empresa; si por éste fuera, la próxima noticia que tendrían los clientes que acepta y los que no aceptan, sería un buen recibo. Si los clientes manifiestan que no quieren continuar, no se les dice que llamen porque se les va a empezar a cobrar, sólo que lamentamos su decisión y adiós; no se les dice que tendrán que empezar a pagar desde tal fecha ni que acaba su regalo o promoción. Por tanto, se les deja creer que siguen de baja y que no se les reactivó ningún contrato. Y en el mejor de los casos, el cliente, si se da cuenta, tendrá que llamar para darse de baja al 902… donde empieza un nuevo calvario para él. Para colmo, la campaña dura un tiempo muy posterior a la fecha tope máxima que tiene el cliente para llamar solicitando la baja. Aunque los clientes llamen solicitando la baja, ésta queda como que no se tramitó si se corta la llamada aunque sea en el momento final cuando ya estaba más que clara la voluntad del cliente. Incluso cuando éste consigue darse de baja, a menudo olvida que no basta con eliminar el paquete de programación sino también el módulo temático, que se le va a seguir cobrando para sorpresa suya. A veces, la empresa es la que debe dinero a los clientes pero entonces todo es distinto. Cuando la empresa cobra no emiten factura, pero para pagar algo indebidamente cobrado exigen toda clase de papeles y certificaciones. Tras las promociones, no sólo no les llaman para avisarle sino que le cobramos tras su promoción y le amenazamos para que pague. No se reconocen las deudas ficticias de los clientes, a menos que la persona se de cuenta y lo reclame no se les paga.
Los clientes promocionados se dividen en pro-activos y en reactivos. A los proactivo se les dice que se les envió una carta diciéndoles que están en un plan de ventajas y se le cobra deuda. Una abuela octogenaria decía “creía que era un regalo”. A los reactivos se les incluyó directamente en el plan de ventajas si llamaron pidiendo la baja. Se les indica que su regalo finalizó el último del mes tal y que después se emiten los recibos. No se puso la empresa en contacto con ellos, pero da igual, se les cobra. La condonación del 50-100% de la deuda les compromete a estar un año más con DIGITAL PLUS. Pero ese compromiso en realidad, legalmente no existe aunque se les hace creer a los clientes que sí. Superado el primer compromiso inicial de permanencia del contrato, no existe ninguna obligación posterior y menos verbal. Pero se les hace creer que sí. Si supieran que es mentira, podría tener la deuda condonada y luego darse tranquilamente de baja.
En definitiva, no sólo les cobrarán la llamada y los recibos sino que a menudo no conseguirán darse de baja y si se niegan a seguir pagando se convertirán en morosos. Entonces se habrá acabado toda cortesía. Para los clientes “normales” hay toda clase de etiqueta y rastrera sumisión. A los que se llama por deuda, hay mucha más licencia de hablarles en cualquier término. No hay por tanto respeto a las personas sino al dinero que se les puede sacar. Informar al cliente de cómo darse de baja (dándole alternativas como el fax, el teléfono y el e-mail – la ley les obliga a ofrecer un medio gratuito de contacto y por eso no tienen más remedio que tenerlo -) se considera “incentivar la baja” y se paga expulsando al trabajador (también en Movistar). Es curioso que, durante una promoción, los clientes están hablando con un operador y aun así deben llamar pagando a un 902 para presentar cualquier reclamación o para optar por un paquete más económico, tareas que podría tramitarles sin ningún problema ese operador en ese mismo instante, pero le está prohibido. No sucede lo mismo si se trata de dar de alta a alguien o subirle a un paquete de programación más costoso; hay que hacérselo en ese momento. Se dice que a los clientes que los números 902 tiene el coste de una llamada nacional, y en realidad es más caro; muchas veces gasta uno más en teléfono que lo que recupera en la reclamación económica. Para activar la tarjeta, cosa que ellos no han pedido y sólo es a beneficio Digital plus, deben llamar a un número gratuito, que resulta que no lo es.
Los que tras mucho insistir consiguen la baja, no han terminado aun sus quebraderos de cabeza. Aun tendrán que aguantar meses de promoción y ofertas sin poder devolver el aparato decodificador de señal. Dicen que ya les llamarán para recoger el decodificador y muchas veces no lo hacen y les llega al cliente un cargo de 300 euros por retener el equipo y 300 más de multa. Y eso que no hay constancia de que esa llamada para informarle de dónde entregar el equipo se haya producido. Les obligan a devolverlo aunque no haya distribuidores y tengan que recorrer decenas de Km para deshacerse del aparato, pues en ninguna parte se lo quieren aceptar. Da igual, por supuesto, que se trate de personas solas y ancianas o enfermas.
Precisamente el decodificador es de muy baja calidad, da innumerables y repetidos problemas, y hay que cambiarlo constantemente pagando cada vez el desplazamiento del técnico, con lo que gana esta empresa. A los clientes se les vende un decodificador nuevo - la compra, a menudo, se pacta a plazos pero cobran al contado - que pasa a ser propiedad del cliente (aunque también resulta con muchos fallos) y se
les quita el viejo decodificador de alquiler. Ya que no se alquila nada sino se paga (y bien caro) por un aparato en propiedad, debería bajar la cuota mensual al no haber alquiler de equipo, pero no sólo no baja la cuota mensual sino que sube entre 3 y 12 euros por una serie de servicios que, sin embargo, se venden como características intrínsecas del aparato que se compra. La fianza que en su día depositaron se les convierte sin consultarles en dinero de taquilla pero cuando van a usarla ha caducado, aunque no debería al ser un depósito. De la misma forma, el mando va alquilado pero si se estropea, el cliente tiene que comprar uno a su cuenta. La verdad es que no basta con el alquiler y lo que se paga por la programación, que no es poco, pues se les cobra por todo. Por una película o un partido no solamente han de pagar sino que les cuesta la llamada telefónica y encima un euro por la gestión (incluso si es gratis, en una promoción les costará ese euro y la llamada, cosa que no se les dice). La revista, que no sirve para nada con la guía-TV y que es casi todo publicidad, se le carga en cuenta al cliente. De hecho, a pesar de ser una TV de pago y que se publicitó, por ello, como libre de anuncios, cada vez han crecido los anuncios más y más.
Los nuevos decodificadores que se ofrecen se presentan como con grandes prestaciones. Se les dice a los operadores que prometan prestaciones (como un caro cable HDMI que se ha dado como argumento de venta por parte del jefe máximo) y luego, al cabo de mucho tiempo, y por las protestas de los clientes, los equipos no llevan en realidad ese cable. El cable prometido y luego no incluido y que supuestamente costaba 50-100 EU se puede comprar por 13. Se prometen también 160 Gb y resulta que de 45 páginas sólo se pueden grabar 12; el resto está ocupado por Digital Plus con lo que tiene muchísima menos capacidad que las más de 80 h prometidas y sin Digital Plus no te sirve para nada. Solución ocultarlo a los clientes tras haberlo dicho durante toda las campaña como argumento de venta. Los clientes enfadados tratan de devolver su equipo (aunque tienen ese derecho, se les obstaculiza) y como los incentivos de los trabajadores son “a equipo instalado”, resulta que esto es un engaño a los clientes y a los propios trabajadores. Se puede leer en unas “Instrucciones internas” de la empresa que el cliente “si quiere devolver el aparato intentaremos frenarlo diciéndole que es una venta y que no se puede bajo ningún concepto devolver. Si insiste, que lo estudiaremos y ya nos pondremos en contacto” (contra la ley que da derecho al consumidor a devolver lo comprado en un plazo de un mes). Y suma y sigue.
Catsa-Digital Plus
Un ejemplo de ética empresarial
Queremos informaros sobre Digital Plus y de Catsa, record de ventas en 2007 (70 mil millones de beneficio, más de 2 millones de clientes) perteneciente a un emporio político-financiero que controla muchos medios de comunicación y tiene gran influencia Sus corruptelas y engaños afectan a todos los sectores con lo que se relaciona: trabajadores y consumidores. “Es un entorno de codicia y mentira que te saca lo peor de ti”, nos dice nuestro un trabajador de allí.
Empecemos con los trabajadores. Contratan trabajadores para tareas no comerciales (encuestas de post-intervención), así lo dice el contrato, y se les promete que no harán trabajo comercial, pero luego esto se incumple absolutamente aprovechando el miedo y la precariedad laboral. La empresa se nutre de contratos temporales de las ETT (1 a 3 meses), contratos sin garantía ninguna, con incertidumbre total en que ni ETTs ni empresa ni nadie parece saber nada. En todo momento existe la posibilidad de despido inmediato sin justificación, explicación ni indemnización (simplemente la tarjeta no entra en la canceladota). A eso se añade que incluye periodos de prueba de mes y medio completamente abusivos que encubren el despido libre, despidos arbitrarios sin aviso previo, sin dar la cara y sin explicaciones o por estar enfermo durante el periodo de prueba aunque lo haya testimoniado el servicio médico y aunque la enfermedad sea patente y el servicio médico lo aconseje y permita. En cambio, si uno deja el trabajo debe avisarles con una semana de anticipación o de lo contrario le quitan una semana entera de sueldo. Una técnica de despido frecuente es felicitar un día al trabajador y al día siguiente, sin previo aviso, resulta que le llaman desde una ETT para indicarle que no vuelva al trabajo. A menudo las ETTs les hacen que firmen la baja voluntaria si quieren volver a ser llamados para otros trabajos temporales, y la precariedad y la necesidad hacen el resto. En esta empresa los despidos prontos son continuos porque recibe 200 euros de los fondos públicos por cada alumno que coja para sus cursillos de formación; de ellos, 70 euros deben ser pagados al alumno si supera el periodo de prueba. El resultado es que se le despide arbitrariamente antes de cumplirse dicho periodo a fin de que la empresa gane los 200 euros completos y pueda llamar a nuevos candidatos obteniendo así nuevos 200 euros cada vez. Así el dinero público incentiva el despido rápido y arbitrario, el empleo-basura o empleo precario, la explotación por ETTs. Todos pagamos para poder ejercer un derecho constitucional a trabajar y al mismo tiempo fomentamos el paro. Es más, los poderes públicos apoyan a estas empresas cediéndoles las campañas de atención sanitaria telefónica o los de la agencia tributaria.
Algunos, unos pocos, consiguen quedarse en la empresa, pero éstos no están en absoluto seguros Tienen “contratos basura” en los que, por ejemplo, hasta que pasen 2 años les pueden echar por ponerse malo. Los trabajadores no disponen de apoya pies incluso cuando están enfermos y necesitan apoyarlos. Si por causa documentalmente justificada faltan al trabajo no se les pagan esos tres primeros días, los cuales, sin embargo, la seguridad social sí le paga a la empresa para que ellos no se queden sin sueldo esos tres días. Eso se le incauta a los trabajadores y al Estado bajo la excusa de que el convenio de ETT lo dispone así. Si quieren coger el ascensor sin tener una enfermedad certificada (por ejemplo, si ocasionalmente se encuentran mal) son reprendidos. Los incentivos son otra historia. Por faltar un día uno de los compañeros, al resto de los trabajadores que estén bajo el mismo coordinador (y a éste) le quitan parte de los incentivos (los trabajos de cada uno sean completamente distintos e independientes respecto a los demás compañeros). La idea es que los compañeros se peleen y presionen entre sí y hagan mal ambiente al compañero que se ponga enfermo y falte. Si un trabajador se pone enfermo dos días, aunque su rendimiento sea excelente y productivo el resto del mes, pierde todos los incentivos de ese periodo. Los incentivos por semana no se dan si un día no alcanzan el mínimo diario, aunque el resto de los días de la semana lo compensasen (y muchas veces no lo alcanzan porque la misma empresa los llama a formación o fallan los ordenadores, etc). No hay forma de que el trabajador controle si lo que le pagan de incentivos es lo correcto; por si acaso, nadie pregunta. En general el trabajador debe estar revisando su nómina cada mes como norma pues la empresa o la ETT no pierden oportunidad de dejar de pagar algún complemento, subida por IPC, horas extras o nocturnas, etc. Si no anda listo y lo reclama, lo pierde. Además, aunque lleven años en la empresa les pueden echar en cualquier momento bajo la excusa de “no eres competitivo” (¿tardan tantos años en darse cuenta?). La secuencia es siempre la misma, están trabajando y el coordinador les dice que recojan sus cosas y les sigan, los despiden sin poder siquiera despedirse de sus compañeros.
De la sección de Recursos Humanos (a menudo “Inhumanos” a juzgar por cómo reciben a los nuevos trabajadores insertándoles miedo) se anuncia a los trabajadores que se van a grabar sus conversaciones con los clientes, supuestamente para gestión de calidad, pero el hecho es que no se les avisa a los clientes de que están siendo grabados ni de su derecho a acceder y cancelar esas grabaciones, como es preceptivo por la ley de protección de datos. Un empleado solicita aclaración a Recursos Humanos pero le es denegado el envío del correo a esa dirección. Consulta a su superior inmediato (coordinador) que le dice que el grabar es algo puntual y que cuando no lo sea ya se avisará a los clientes, lo cual es tanto como no decir nada porque puntual o no, el caso es que se les graba sin avisar, vulnerando
la ley. Reiteradas las consultas del trabajador a un nivel superior máximo, nos dicen que cuando un cliente llama a la empresa salta un mensaje en cabecera indicando que la conversación puede ser grabada. Si es así ¿por qué se ha advertido a los clientes en otras campañas (siempre a empresas) que se les va a grabar? Además esos supuestos mensajes saltan cuando los clientes llaman pero no cuando la empresa es quien les llama (sección de emisiones), que es de donde se pedía la aclaración. Por tanto se vulnera la ley de protección de datos, se graba a los clientes sin su consentimiento.
Veamos ahora la suerte de los consumidores que aceptan ser clientes de esta empresa. Es notable que lo pactado entre el consumidor y la empresa puede variar a gusto de ésta de manera arbitraria. Uno contrata un paquete de canales de TV a un determinado precio, pero al poco tiempo, cuando muchos han sido atraídos por esos canales, DIGITAL PLUS – que estudia qué canales son los favoritos de la gente - retira algunos de ellos pese a estar contratados en ese paquete. Lo hace unilateralmente (sin consultar a los clientes) para que uno, ya acostumbrado a ese consumo, contrate paquetes de programación cada vez más amplios y más caros. A menudo se le cambian hasta dos veces a los clientes sus canales favoritos pactados a un paquete más caro, quitándoselos sin más. Se hacen falsas promesas de programación sobre todo a clientes extranjeros (rumanos, latinos) con canales o programas que luego no podrán ver.
En la publicidad engañan al consumidor porque le dicen que podrá ver completo tal serie de eventos deportivos por un módico precio con tal producto, pero para verlo, en realidad hay que comprar luego otro producto en un paquete más caro o bien pagando aparte cada encuentro deportivo en una taquilla adicional a buen precio. La empresa se escuda en que el producto vendido originalmente no es simplemente un producto sino un nombre genérico. Se juega publicitariamente con los conceptos para engañar a la gente.
Los empleados, muchas veces con la complacencia de la codicia personal de ellos (se les incentiva), reciben la consigna de vender a cualquier precio. Lo cierto es que se incita la venta y no se echa a nadie por engañar al cliente ni se le advierte; si tiene resultados, basta. Se da el caso que no respetan la muerte de una persona (dejan a un lado el que haya fallecido el titular recientemente e intentan vender a sus familiares), dan de alta sin autorización, etc. A menudo los argumentarios emplean trucos como hinchar la soberbia o ego de los potenciales clientes (“es usted un cliente muy importante para nosotros”, “valoramos su calidad como como cliente”, “ha sido usted elegido”… cuando se les dice a todos), decirles que algo es exclusivo y por tiempo limitado y encubrir sus ofertas como regalos en los que supuestamente no se paga absolutamente nada, sin aclarar que no todo es gratis. Eso es lo peor: las promociones. Si un cliente las acepta está perdido. Unas son por carta y son tremendamente abusivas. Las cartas refieren como ya puestas al cliente sin consultarle, con la excusa de que son gratis. Indica indirectamente, al no dar plazo, que son sine-die, y resulta que sí tienen vencimiento, tras el cual te empiezan a cobrar.
Les dicen a los clientes que antes de que finalice su regalo (periodo gratuito promocionado) la empresa le llamará para decidir si quieren continuar o no, antes de empezar a cobrarles. Pero muchísimas veces no lo hacen y la próxima noticia que tienen es que les empiezan a pasar recibos que les van reclamar. También les dicen que con ocasión de esa llamada podrán darse de baja pero no es así, sino que, si es que hay ese contacto, si no quieren la promoción que entonces les ofrecerán (con el aliciente de gratuidad le van subiendo de paquete que escalonadamente, antes de cada nuevo regalo, tendrán que empezar a pagar al cabo de tres meses, cosa que el argumentario de la campaña oculta cuidadosamente), tienen que llamar a un 902 donde les cobrarán mucho por la llamada y les entretendrán y dejarán en espera y al final colgarán (esas instrucciones las reciben de sus jefes los empleados de Atención al Cliente), hasta lograr que se aburran de las dificultades que han de atravesar para darse de baja.
Muchos clientes que figuran de alta tras aceptar la promoción, sostienen que “nunca di mi visto bueno para que me activaran mi contrato; sólo acepté un regalo que me ofrecían, pero nadie me dijo que eso implicara la activación de mi contrato; de hecho tengo quitada toda la instalación desde el mes de…”, “sí, recuerdo que me llamaron para ofrecerme eso, pero dejé muy claro que no lo aceptaba; dije que no claramente”. “Nunca acepté ninguna promoción, desconocía que estuviera de alta”. También figuran de alta como “acepta la promoción” casos como estos: “si, me llamaron y me dijeron que ya tenía puesta la señal gratis, pero yo dejé claro que aunque tuviera la señal no iba a conectar el aparato”; “ese día que Ud. dice que yo acepté, estaba velando a mi madre, así que seguro que yo no pude aceptar nada, ni ningún familiar puesto que vivo sola”; “en todo momento dije que no a todas las llamadas, y la prueba es que ya tenía entregado el aparato decodificador así que no podía aceptar nada” (y efectivamente consta en los bancos de datos de la empresa que ya tenía entregado el decodificador), etc. A otros les dejan creer que el regalo consiste en devolverles la programación original que tenían y no una inferior, con tal de que acepten.
Debido a las insistentes y tremendas protestas de los clientes, en una de estas campañas de captación se llegó a ordenar a los operadores que dijesen que el contrato debía reactivarse para aceptar el regalo, pero las ventas bajaron tanto que se reunió de nuevo a los operadores para decirles que no podían
decir nada de eso. La única posibilidad de que no empiecen a pasar recibos a los clientes es que éstos se den de baja antes de un determinado día. Por supuesto, el argumentario de la campaña que se da a los operadores no dice nada de esto, no dice que deban llamar antes de tal fecha para que no se les genere recibos, ni se menciona que la promoción de regalo acaba y se les va a empezar a cobrar. Eso de decirles que deben solicitar la baja (y mucho más el decirles que debe ser antes de tal fecha o darles el medio gratuito alternativo de contacto), va con la honradez de cada operador, pues nada de eso figura en el argumentario oficial de la empresa; si por éste fuera, la próxima noticia que tendrían los clientes que acepta y los que no aceptan, sería un buen recibo. Si los clientes manifiestan que no quieren continuar, no se les dice que llamen porque se les va a empezar a cobrar, sólo que lamentamos su decisión y adiós; no se les dice que tendrán que empezar a pagar desde tal fecha ni que acaba su regalo o promoción. Por tanto, se les deja creer que siguen de baja y que no se les reactivó ningún contrato. Y en el mejor de los casos, el cliente, si se da cuenta, tendrá que llamar para darse de baja al 902… donde empieza un nuevo calvario para él. Para colmo, la campaña dura un tiempo muy posterior a la fecha tope máxima que tiene el cliente para llamar solicitando la baja. Aunque los clientes llamen solicitando la baja, ésta queda como que no se tramitó si se corta la llamada aunque sea en el momento final cuando ya estaba más que clara la voluntad del cliente. Incluso cuando éste consigue darse de baja, a menudo olvida que no basta con eliminar el paquete de programación sino también el módulo temático, que se le va a seguir cobrando para sorpresa suya. A veces, la empresa es la que debe dinero a los clientes pero entonces todo es distinto. Cuando la empresa cobra no emiten factura, pero para pagar algo indebidamente cobrado exigen toda clase de papeles y certificaciones. Tras las promociones, no sólo no les llaman para avisarle sino que le cobramos tras su promoción y le amenazamos para que pague. No se reconocen las deudas ficticias de los clientes, a menos que la persona se de cuenta y lo reclame no se les paga.
Los clientes promocionados se dividen en pro-activos y en reactivos. A los proactivo se les dice que se les envió una carta diciéndoles que están en un plan de ventajas y se le cobra deuda. Una abuela octogenaria decía “creía que era un regalo”. A los reactivos se les incluyó directamente en el plan de ventajas si llamaron pidiendo la baja. Se les indica que su regalo finalizó el último del mes tal y que después se emiten los recibos. No se puso la empresa en contacto con ellos, pero da igual, se les cobra. La condonación del 50-100% de la deuda les compromete a estar un año más con DIGITAL PLUS. Pero ese compromiso en realidad, legalmente no existe aunque se les hace creer a los clientes que sí. Superado el primer compromiso inicial de permanencia del contrato, no existe ninguna obligación posterior y menos verbal. Pero se les hace creer que sí. Si supieran que es mentira, podría tener la deuda condonada y luego darse tranquilamente de baja.
En definitiva, no sólo les cobrarán la llamada y los recibos sino que a menudo no conseguirán darse de baja y si se niegan a seguir pagando se convertirán en morosos. Entonces se habrá acabado toda cortesía. Para los clientes “normales” hay toda clase de etiqueta y rastrera sumisión. A los que se llama por deuda, hay mucha más licencia de hablarles en cualquier término. No hay por tanto respeto a las personas sino al dinero que se les puede sacar. Informar al cliente de cómo darse de baja (dándole alternativas como el fax, el teléfono y el e-mail – la ley les obliga a ofrecer un medio gratuito de contacto y por eso no tienen más remedio que tenerlo -) se considera “incentivar la baja” y se paga expulsando al trabajador (también en Movistar). Es curioso que, durante una promoción, los clientes están hablando con un operador y aun así deben llamar pagando a un 902 para presentar cualquier reclamación o para optar por un paquete más económico, tareas que podría tramitarles sin ningún problema ese operador en ese mismo instante, pero le está prohibido. No sucede lo mismo si se trata de dar de alta a alguien o subirle a un paquete de programación más costoso; hay que hacérselo en ese momento. Se dice que a los clientes que los números 902 tiene el coste de una llamada nacional, y en realidad es más caro; muchas veces gasta uno más en teléfono que lo que recupera en la reclamación económica. Para activar la tarjeta, cosa que ellos no han pedido y sólo es a beneficio Digital plus, deben llamar a un número gratuito, que resulta que no lo es.
Los que tras mucho insistir consiguen la baja, no han terminado aun sus quebraderos de cabeza. Aun tendrán que aguantar meses de promoción y ofertas sin poder devolver el aparato decodificador de señal. Dicen que ya les llamarán para recoger el decodificador y muchas veces no lo hacen y les llega al cliente un cargo de 300 euros por retener el equipo y 300 más de multa. Y eso que no hay constancia de que esa llamada para informarle de dónde entregar el equipo se haya producido. Les obligan a devolverlo aunque no haya distribuidores y tengan que recorrer decenas de Km para deshacerse del aparato, pues en ninguna parte se lo quieren aceptar. Da igual, por supuesto, que se trate de personas solas y ancianas o enfermas.
Precisamente el decodificador es de muy baja calidad, da innumerables y repetidos problemas, y hay que cambiarlo constantemente pagando cada vez el desplazamiento del técnico, con lo que gana esta empresa. A los clientes se les vende un decodificador nuevo - la compra, a menudo, se pacta a plazos pero cobran al contado - que pasa a ser propiedad del cliente (aunque también resulta con muchos fallos) y se
les quita el viejo decodificador de alquiler. Ya que no se alquila nada sino se paga (y bien caro) por un aparato en propiedad, debería bajar la cuota mensual al no haber alquiler de equipo, pero no sólo no baja la cuota mensual sino que sube entre 3 y 12 euros por una serie de servicios que, sin embargo, se venden como características intrínsecas del aparato que se compra. La fianza que en su día depositaron se les convierte sin consultarles en dinero de taquilla pero cuando van a usarla ha caducado, aunque no debería al ser un depósito. De la misma forma, el mando va alquilado pero si se estropea, el cliente tiene que comprar uno a su cuenta. La verdad es que no basta con el alquiler y lo que se paga por la programación, que no es poco, pues se les cobra por todo. Por una película o un partido no solamente han de pagar sino que les cuesta la llamada telefónica y encima un euro por la gestión (incluso si es gratis, en una promoción les costará ese euro y la llamada, cosa que no se les dice). La revista, que no sirve para nada con la guía-TV y que es casi todo publicidad, se le carga en cuenta al cliente. De hecho, a pesar de ser una TV de pago y que se publicitó, por ello, como libre de anuncios, cada vez han crecido los anuncios más y más.
Los nuevos decodificadores que se ofrecen se presentan como con grandes prestaciones. Se les dice a los operadores que prometan prestaciones (como un caro cable HDMI que se ha dado como argumento de venta por parte del jefe máximo) y luego, al cabo de mucho tiempo, y por las protestas de los clientes, los equipos no llevan en realidad ese cable. El cable prometido y luego no incluido y que supuestamente costaba 50-100 EU se puede comprar por 13. Se prometen también 160 Gb y resulta que de 45 páginas sólo se pueden grabar 12; el resto está ocupado por Digital Plus con lo que tiene muchísima menos capacidad que las más de 80 h prometidas y sin Digital Plus no te sirve para nada. Solución ocultarlo a los clientes tras haberlo dicho durante toda las campaña como argumento de venta. Los clientes enfadados tratan de devolver su equipo (aunque tienen ese derecho, se les obstaculiza) y como los incentivos de los trabajadores son “a equipo instalado”, resulta que esto es un engaño a los clientes y a los propios trabajadores. Se puede leer en unas “Instrucciones internas” de la empresa que el cliente “si quiere devolver el aparato intentaremos frenarlo diciéndole que es una venta y que no se puede bajo ningún concepto devolver. Si insiste, que lo estudiaremos y ya nos pondremos en contacto” (contra la ley que da derecho al consumidor a devolver lo comprado en un plazo de un mes). Y suma y sigue.
Pues a mí me ocurrió algo similar en esa porquería de empresa pero lo mío fue peor; me ocurrió todo durante ese largo período de prueba de 45 días que no sé de dónde se lo han sacado. Tenía un contrato de 3 meses. El ordenador que me adjudicaron no funcionó nunca bien. Al cabo de unos 20 días de estar soportando reproches de los usuarios del dichoso Digital + (que mal rayo le parta) porque no sabía responder a muchas de las preguntas que me hacían (no me habían explicado ni la mitad de las cosas y cuando buscaba a algún coordinador nunca estaba) y porque iba muy lenta porque el PC no iba bien, me llama el estúpido del supervisor diciéndome que qué es lo que yo hacía con el ordenador porque el día antes, cuando él hizo sus estadísticas para enviarlas a sus jefecillos de mierda, le había salido que yo había trabajado el día anterior media hora. Yo le dije que yo no le había hecho nada a su mierda PC, que no me había funcionado bien desde que comencé a usarlo y que ya lo sabían porque me harté de decirlo. El capullo de mierda me respondió: "Tengo mis dudas", con una cara de lameculos que daba asco. Total, que la cosa quedó ahí. A los dos o tres días del incidente viene el susodicho individuo y me dice: "María, las llamadas las gestionas muy bien, enhorabuena, sólo tienes que corregir tal cosilla". Me puse muy contenta, como no. Pues a los dos días me laman de la ETT diciéndome que no había pasado el período de prueba, sin más explicaciones.
La tarjetita de fichar, que, supuestamente debía entregar al finalizar la relación contractual con ellos no me negué a entregarla, no, pero insté a que se pasaran por mi casa a recogerla. Hace de ello dos años, y todavía la tengo ahí, de recuerdo. También me hicieron firmar un papelito en el que me decían que no continuaba en la empresa por no haber superado el período de prueba. Me arrepiendo de haberlo firmado pero lo hecho, hecho está.
Eso por no contar que un día se retrasó el autobús y llegué un poco tarde. Al que al cabo de unos días me llamaron de la ETT diciéndome que me había retrasado 5 minutos. ¡¡Serán ridículos!! Bueno, así mil cosas.
Bueno pues yo soy una mas DE LAS PERJUDICADAS POR la secta, digo empresa CATSA, SON UNOS SINVERGÜENZAS, ademas me parece q cuando entyras allñi es como si entraramos en la dictadura, a mi me han echado del cusrso, supuestamente, por haber leido los comentarios de los blogs, y asi hacerlo saber
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